domingo, 8 de abril de 2012

YOGA CONTRA EL STRESS Y ANSIEDAD

La ansiedad y el estrés son responsables de muchas enfermedades, conseguir la tranquilidad y relajación necesaria a través del yoga trae como consecuencia una buena salud

.El yoga mejora la flexibilidad de las articulaciones, fortalece y tonifica los músculos, incrementa la circulación, relaja el sistema nervioso, mejora la digestión, activa el sistema inmunológico, estimula las glándulas y el sistema endocrino, tranquiliza la mente, agudiza la concentración, en definitiva, el yoga actúa relajando cuerpo y mente. La meditación nos ayuda a controlar la mente y reducir tensiones, aumentando el autocontrol. La práctica del Yoga nos ayuda a liberarnos de las cargas y ritmo de vida actuales. Los cambios que experimentamos al practicar yoga permanecen durante mucho tiempo.

Una de las mejores armas dentro de la práctica del yoga es la respiración, porque es a través de una respiración consciente, como seremos capaces de calmar nuestra mente y todo nuestro sistema nervioso.La respiración es el mejor termómetro de nuestros estados de ánimo. Cuando estamos estresados, con ansiedad, nerviosos si nos pusiéramos a observar descubriremos que el ritmo de respiración se ha alterado, suele volverse poco profunda, entrecortada, y con un ritmo más rápido de lo normal.Pues cuando empiezas a practicar yoga lo primero que te enseñan y practicas es justamente una respiración amplia, lenta pero lo más cómoda posible. “La respiración abdominal”.Esta respiración abdominal es un buen trabajo ya de toma de contacto con tu respiración, con la observación de como se produce y lo difícil que resulta al principio hacerla con un ritmo más lento.Por supuesto que si continúas con la práctica te enseñarán muchos métodos más de respiración, pero todos están encaminados, primero al autoconocimiento, después a que te permitan regular el ritmo de tu respiración en función de las necesidades del momento.Esto significa que además de proporcionarte una práctica de respiración, en momentos difíciles, si ya tienes aprendido el ritmo de una respiración lenta por ejemplo, serás capaz de concentrarte y respirar del mismo modo que aprendiste en la clase. Además en la vida diaria este ritmo de respiración con la práctica y el tiempo pasará a ser tu respiración habitual, la que realizas de modo natural e inconsciente.

En general en una clase de yoga todas las asanas van a producir un efecto de relajación, ya que van a trabajar todas las partes del cuerpo favoreciendo un estiramiento descontraturante y una regulación y normalización de la respiración, como una mejora de todo el sistema circulatorio.
Todo el conjunto de una clase de yoga con sus distintos enfoques deben producirte una calma física y mental y por lo tanto van a permitir que puedas calmar tu estado de ansiedad, nerviosismo, estrés etc.

Además de practicar yoga o técnicas de relajación, podemos realizar en casa sencillos ejercicios que no nos llevarán más de veinte minutos al día. Lo mejor, evidentemente, sería acudir a un centro de yoga, pero si no se puede, intentaremos desde nuestra casa y a la hora que mejor nos venga realizar un sencillo ejercicio.
Estamos tan ansiosos que a veces ni nos damos cuenta de las tensiones que ello va generando en nuestro cuerpo.
El ejercicio que propongo hoy es muy fácil
Para realizarlo, nos sentaremos en alguna superficie que no sea ni muy dura ni muy blanda. Estaría bien una alfombra. Tener la espalda apoyada en la pared, manteniéndola muy recta también es aconsejable. Las piernas pueden ponerse cruzadas y las manos reposando sobre ellas, pero si nos es incómoda esta posición podemos colocarnos como queramos, eso sí: espalda muy recta y bien apoyada en la pared.
Con poca luz en la estancia y el menor ruido posible cerraremos los ojos y comenzaremos a prestar atención a nuestra respiración. Hemos de notar cómo el aire llega hasta el estómago hinchándolo ligeramentre y cómo luego sube por nuestro cuerpo. Tanto la inhalación como la exhalación se harán por la nariz. Contaremos del uno al diez y volveremos a empezar: cuando inhalamos, contamos uno; cuando exhalamos, dos; volvemos a inhalar, tres.. y así hasta diez y vuelta a empezar. Lo ideal es comenzar con cinco minutos e ir alargando el tiempo hasta los veinte. Todos los días un poco y enseguida notaremos los beneficios.
Es importante no mover el cuerpo mientras realizamos este ejercicio, se trata de dejarlo en silencio para ir relajando paulatinamente la mente.

1 comentario:

Nicolle Perla dijo...

Hola, como esta?

le escribo porque me gustan mucho sus rutinas de yoga para las piernas, y la manera en que usted da la clase, me gustaría aprender más de Bikram Yoga, no sé si es el que usted usa en dichas rutinas, sin embargo a pedido personal, me encantaría si usted pudiera incursar en este tipo de yoga y talvez subir clases intensas.Me imagino que todo mundo le pide cosas distintas, espero y tenga el tiempo.

Aprecio la consideración, que tenga buenos días.

Publicar un comentario